sábado, 3 de mayo de 2014

DESARROLLO HUMANO


DESARROLLO HUMANO

Son los cambios cuantitativos y cualitativos que ocurren en el sujeto desde la concepción hasta la muerte; están las condiciones por factores biológicos y sociales que constituyen el proceso de formación de la personalidad.






Definición de Desarrollo:
Es la aparición de nuevas características o adquisición nuevas habilidades y tienen como consecuencia la maduración de todos los sistemas del cuerpo humano. 
Aunque el desarrollo del niño está íntimamente integrado, podemos separarlo en diferentes áreas o dimensiones: 

Corporal: Se refiere al desarrollo del cuerpo humano, en especial al de los órganos de los sentidos y del movimiento, como aprender a caminar o a pintar.

Afectiva: Se refiere a las emociones y sentimientos hacia sí mismo y hacia las demás personas; como el vínculo afectivo con la mamá o el miedo a que una persona nos haga sufrir.  

Intelectual: Se refiere a la capacidad de reconocer, asociar y ordenar lo que se percibe para comprender las cosas que suceden y desarrollar el lenguaje. 

Social: Se refiere a las relaciones con las demás personas, como jugar con los amigos o participar en una reunión comunitaria.

Definición de Crecimiento:
Es un proceso de cambios cuantitativos (aumento de tamaño, peso, estructura).
Son indicadores importantes en el desarrollo en los primeros años de vida.
Consiste en el aumento del número y tamaño de sus células. Este crecimiento puede ser medido por el peso, la longitud o talla de su cuerpo y por el tamaño del contorno de su cabeza.
El crecimiento está determinado por varios factores; entre ellos se distinguen dos grupos: los extrínsecos y los intrínsecos.

   Factores extrínsecos: Estos factores incluyen a la alimentación, la cual influye por su calidad y cantidad sobre el crecimiento.
Si la alimentación es inadecuada o si existen deficiencias en el contenido nutrimental, el crecimiento no se verá favorecido; en cambio si el crecimiento es óptimo, significa que la dieta es adecuada.
Los factores del ambiente como el clima, la temperatura o la humedad también afectan el crecimiento.

  Factores intrínsecos: Esos están dados por el patrón genético, es decir, las características heredadas de padres a hijos y también por la acción de las hormonas, que son sustancias segregadas por las glándulas del cuerpo.
Para estudiar los cambios del ser humano durante su existencia, su ciclo de vida se ha dividido en etapas, conocidas como etapas del crecimiento.

Definición de Maduración:
Es el proceso de cambios previamente programados según el plan genético, no solo en la forma de organismos, sino también en su complejidad, integración, organización y función.
Proceso por el que se adquiere un desarrollo completo.
En los humanos abarca todas las capacidades, físicas, orgánicas, emocionales e intelectuales que favorecen a un individuo actuar en su entorno con el mayor nivel posible de competencia.

Factores del Desarrollo Humano:
Los factores determinantes del comportamiento humano son internos y externos. Internos son los factores de orden genético y/o hereditario. Mientras los externos son el medio físico, social y cultural.  

        A)     Factores Biológicos o Endógenos:

ü  HERENCIA: Son los rasgos físicos y psíquicos que la persona recibe de sus padres y antepasados en sus genes.

ü  MADURACION: Es el proceso por el cual una persona es capaz de hacerse maduro, y lo hace a través de diversas etapas de su vida.
Ejemplo: a medida que crecemos vamos madurando. Es como al principio cuando somos niños nos gustan los juguetes y cuando ya mayores nos gustan otro tipo de cosas.

ü  MADUREZ: Estado de aptitud al que llega un órgano o sistema, y que le permitirá cumplir una función determinada.
Ejemplo: Una persona es emocionalmente madura, cuando ha desarrollado en su pensamiento y en su conducta, actitudes que la hacen superar el " infantilismo" y las aplica tanto hacia su persona como hacia el medio que la rodea

ü  CRECIMIENTO: Proceso de cambio cuantitativos a nivel físico.


         B)     Factores Externos o Exógenos:

ü  Ambiente Natural: Entorno natural que influye al sujeto (clima, alimentación, etc.).
ü  Ambiente Sociocultural: Conjunto de relaciones que establece el sujeto con los demás miembros del grupo social, mediante las cuales asimila los contenidos de la cultura (actitudes, valores, creencias).
ü  Aprendizaje: Proceso que opera en el sujeto como fruto de la experiencia que realiza o practica.

Secuencia del Desarrollo:

  • Céfalo caudal:

El desarrollo se orienta de la cabeza hacia los pies. Cuanto más cerca este el órgano lograra más rápido su madurez.






  • Próximo distante:

El desarrollo procede del eje central del cuerpo hacia las extremidades. La cabeza y el tronco del feto desarrolla antes que los miembros como: piernas, brazos, dedos de las manos y pies.

miércoles, 23 de abril de 2014

MARINERA


LA MARINERA

La marinera  una danza hermosa donde las personas desde los mas pequeños hasta los mas grandes pueden gozarla con mucha alegría, carisma y sobre todo con mucho coqueteo.... 
Cada año se presenta un concurso de Marinera donde les dan la oportunidad a los mas pequeños, para mostrar su destreza ante esta hermosa danza y dar a mostrar que puede ser mejores ante los mas grandes(campeones)...



  • EN EL SIGUIENTE VÍDEO VERÁN A COMO SE DESPLAZAN LOS NIÑOS EN EL ESCENARIO BAILANDO MARINERA:  


LEER EL SIGUIENTE DOCUMENTO:




EN LA SIGUIENTE DIAPOSITIVA HABLA SOBRE LA MARINERA LIMEÑA:


sábado, 19 de abril de 2014

ANGELES BEBÉS

Cuando alzo la mirada al cielo siento que alguien me observa, mis ojos tiritan de sensaciones encontradas; frio, alegria, pena, son muchas cosas, solo siento algo seguro que desde allí alguien me observa...


Bebés Angeles

Cuando alzo la mirada al cielo, siento como mi cuerpo  se estremece mis ojos tiritan, ya que siento que alguien me observan son como pequeños seres que acampan a mi alrededor unos Angelitos


POR PRIMERA VEZ



POR PRIMERA VEZ

Por vez primera me abandono ciego
al insondable abismo de este mundo,
y al contemplar su cóncavo profundo
tiembla incierto mi pie.
Mil imágenes tristes y funestas
se agolpan a mi mente combatida,
y se presenta en ella de mi vida
lo que ha de ser y fue.
Nuevo sendero se abre ante mi vista.
¿Qué miro en él? Desolación, espanto.
En la tierra empapada con mi llanto
mi pie resbala ya.
Hijo de Adán imploraré a mi hermano
y de mi apartaráse desdeñoso,
mas del Señor un ángel luminoso
mi báculo será.
Ya la miseria con su mano yerta
mis agitadas sienes acaricia,
ya de los hombres la infernal malicia
rompe mi corazón.
Ya tendido expirando en lecho duro
de escarnio soy y lástima el objeto,
ya entra de Heredia el pálido esqueleto
en mi oscura mansión.
En vida y muerte, oh vate, infeliz fuiste;
si en tu existir tocaste sólo abrojos,
con muertos ignorados tus despojos
yo confundidos ví.
Tu predijiste mi miseria cuando
en mi mano sentí tu mano ardiente;
si no heredé tu numen elocuente,
tu mala estrella sí.
Yo sé que el hombre al opulento crimen
débil acata, envilecido aplaude,
y sé también que disfrazado el fraude
vive en su corazón.
Sé que desprecia la virtud desnuda
y que asentada en su falaz pupila
eternamente a la honradez vigila
astuta la traición.
Mas la vida es crisol del inocente.
Si en la indigencia y menosprecio vive,
su galardón espléndido recibe
llegando al ataúd;
que de Dios en la mente soberana
será llanto y pesares su riqueza,
los títulos serán de su nobleza
compasión y virtud.

Hijo de Dios que desvalido y pobre
pasaste por la tierra descreída
y en el último trance de tu vida
tu lecho fue una cruz,
lleva mis pasos de virtud al templo,
mi tenebrosa mente al cielo encumbra
y mi extraviado corazón alumbra
con tu divina luz.


ÁNGEL CAÍDO

Del negro abismo en la región oscura
en profundo estupor y abatimiento
hundida yace la legión impura
que el Señor despeñó del firmamento;
no tristeza, no llanto, no amargura
aparece en su rostro macilento,
mas en sus ojos tétricos se advierte
odio, rabia, furor, rencor de muerte.
Unos en derredor la vista giran
y cierran con temblor la yerta mano,
otros creciendo en cólera se miran,
otros sonríen con desprecio insano;
a calmar su despecho en vano aspiran,
ocultar su dolor tratan en vano;
es el rostro cual lago transparente
que descubre del fondo la corriente.
En desorden se ven amontonadas
rotas lanzas, corazas y crestones,
tintas en roja sangre las espadas,
abollados paveses, morñones,
ropas en el combate desgarradas,
sin astas destrozados pabellones,
y agitados, convulsos los heridos
lanzando de su pecho hondos gemidos.
Siniestras llamas pálidas ondean
de amarillenta luz iluminando
los escabrosos valles do campean
los escuadrones del precito bando;
entre el humo y azufre centellean
meteoros de fuego y, rebramando,
truenos aterradores se desatan
y por cumbres y abismos se dilatan.
Allí lagos se ven de aguas inmundas,
allí pesadamente largos ríos
en las cavernas piérdense profundas
y en largos bosques de árboles sombríos;
espantables serpientes furibundas
y canes arrabiados y bravíos,
feroces tigres de mirar sangriento
insaciables buscando el alimento.
Allí desnudas peñas y zarzales,
y escorpiones se miran venenosos,
espinos en ardientes arenales,
llanto vertido en antros cavernosos,
y del centro de rudos peñascales
y tostados desiertos escabrosos,
retumbando una voz se alza y se lanza
gritando sin cesar: ¡No hay esperanza!
Colosales fantasmas por el viento
giran sañudas, o volando pasan
entre vapores de color sangriento
y en vivas llamas el espacio abrasan,
y gritan con rumor y son violento
cuando los aires rápidas traspasan;
Ni esperanza os concede el Dios eterno.
¡Ni esperanza! repite el hondo averno.
Oye Satán la voz, para el semblante.
Sentado estaba en encendida roca,
inclinada la vista penetrante,
pálidas las mejillas y la boca,
enarcadas las cejas, palpitante
el ulcerado corazón, que toca
el relevado pecho, do se imprime,
y lo alza y lo estremece y lo comprime.
Así tal vez volcanes encendidos
se elevan y se abajan con violencia
cuando sienten sus antros derruidos
de incontrastable fuego a la inclemencia,
y entre sordos recónditos bramidos,
oponiéndole débil resistencia,
anuncian a los hombres con pavura
horrible muerte y luenga sepultura.
Con trabajo Satán tenue respira;
por las huecas narices imperfetas,
cual noto silbador gime y espira
de encinas y peñascos en las grietas;
fatigado después ronco suspira
cual si rugiera, herido de saetas,
irritado león allá en la interna
estancia de una cóncava caverna.
Como encallado barco que rechina
crujen sus duros dientes encobrados,
fusca sus ojos súbita neblina,
se encapotan sus párpados airados,
caen en desorden a la faz cetrina
los ásperos cabellos desgreñados
y espuma arroja el labio enardecido
cual jabalí cerdoso combatido.
Y al compás de blasfemias y lamentos,
y entre la asolación y entre el espanto,
Satán alza la voz, y por los vientos
tronando vuela su terrible canto
contrastados así los elementos,
hundiendo a la natura en el quebranto,
el rayo aterrador desencadenan,
y la tierra y el mar y el cielo atruenan.
1
Tú que Dios te proclamas soberbio,
tú que Eterno y potente te nombras
y nos hundes rabioso en las sombras
que se agitan en esta mansión;
no en tu efímero triunfo te goces,
no en la suerte confíes injusta,
aun me queda una mano robusta
,
2
aun me queda un feroz corazón.
Si tú tienes el cielo por reino,
si un ejército tienes altivo,
tengo yo corazón vengativo
que un ultraje no olvida jamás.
Y falanges de espíritus fieros
que a seguirme anhelosos aspiran,
y si acaso con fuerza respiran
gemir hacen el cielo y temblar
.
3
Del infierno en las grutas profundas
entre abismos y nieblas vivimos,
y hambre y sed y dolores sufrimos
por tí, odioso monarca, por tí;
y tan sólo arenales ardientes
y volcanes de lóbrega cumbre,
y torrentes y mares de lumbre,
y huracanes se miran aquí
.
4
¿Y el esfuerzo perdemos llorando?
¿Y así inertes sufrimos el yugo
que imponernos a un déspota plugo
en un rapto de rabia y furor?
Basta ya de cobardes suspiros,
basta ya de terríficas penas,
destrocemos las viles cadenas,
reanimemos el yerto valor
.
5
¿No tenemos bravura y aliento?
¿No tenemos un brazo terrible?
Si es la hueste del cielo invencible,
conquistemos la muerte siquier.
Levantemos la voz de venganza
al compás de la trompa sonora.
¿Lloraremos cobardes ahora
si hemos sido potentes ayer?
6
¡Oh, cuál rompe mi pecho la ira!
Empuñemos de nuevo la lanza,
el encono daráme pujanza
y seré menos torpe adalid.
Tempestades, venid a mi acento,
y vosotros, arcángeles bravos,
que a vileza tenéis ser esclavos,
levantad la cabeza ¡venid!
7
Vuestras alas me sirvan de asiento,
y de guía el horror y exterminio,
y extendiendo mi duro dominio
Muerte reine implacable doquier.
De los orbes la grata armonía
se suspenda a mi mando tirano,
y una sola señal de mi mano
muestras dé de mi vasto poder
.
8
Y desplómese el cielo sin quicio,
guerra se hagan los astros chocando,
y la muerte risueña imperando
el infierno aniquile también.
Suspendiendo yo entonces mi vuelo,
adurmiéndome al ronco estallido,
de los cielos el !ay! dolorido
mi alma fiera henchirá de placer
.
Suspende su cantar, porque la ira
llena y comprime el fatigado pecho;
por la hinchada nariz el aire aspira
y no siente su seno satisfecho;
luego en torno de sí la vista gira
combatido de rabia y de despecho,
y al través de la niebla que lo ofusca,
sus fuertes armas, sus arneses busca.
Con firme paso y altivez se avanza,
y respirando desconcierto y guerra
su brazo tiende a la nudosa lanza
y, balbuciendo, en la mitad la aferra;
en el aire la vibra, y con pujanza
el cuento estriba fervoroso en tierra
haciendo con el golpe furibundo
retemblar el abismo hasta el profundo.
Rápido se compone la coraza,
con desenfado y además sañudo
afirma el casco brillador y embraza
luego el templado reluciente escudo;
sobre él alzando la potente maza
descarga veces tres el golpe crudo;
al rumor conmovióse el horizonte
cual si un monte chocara con un monte.
De la suerte que suele presurosa
una jauría de canes acercarse
a la voz de la trompa sonorosa
del cazador, y ufanos congregarse,
así de los demonios la estruendosa
turba se mira rápida juntarse,
dando indicios de bélico ardimiento
al oír de Satán el llamamiento.
Los escuadrones de ángeles caídos
llenan los campos, lomas y laderas,
y de sangre los lagos corrompidos
de bateles se cubren y banderas.
Al combate feroz apercibidos
braman cual si bramaran roncas fieras,
y las pesadas armas empuñando
la señal del combate están ansiando.
Satán en un veloz razonamiento
enciende su valor, su enojo y brío,
a la manera que el soplar del viento
de las llamas aumenta el poderío.
Ya en ligero agitado movimiento
a surcar se preparan el vacío,
ya en grito universal que el alma aterra
dicen con hueca voz: ¡Venganza y guerra!

Al ruido y al clamor el viento muje
y el sordo estruendo por los montes zumba;
al peso de la gente el suelo cruje,
parece que el abismo se derrumba.
El rumor sube en poderoso empuje
a la celeste bóveda, y retumba.
Asoma la su faz el Dios Eterno,
y en silencio mortal se hunde el infierno.

miércoles, 16 de abril de 2014

Angelitos



El templo está sombrío y silencioso
como del hombre la última morada,
y entona allá una voz grave y pausada
cántico religioso.
El cristiano medita prosternado
ante el altar augusto del Eterno,
su ferviente oración eleva tierno
ya del mundo olvidado.
Sobre enlutado triángulo se miran
cirios que están las naves alumbrando;
se van unos tras otros apagando
y al fin todos expiran.
Asentado yo al pie de una coluna,
allá en lo más recóndito del templo,
en las luces del triángulo contemplo
mi vida y mi fortuna.
Del tiempo asolador la mano helada
destruye mi existencia tempestosa,
y en dilatada noche tenebrosa
quedará sepultada.
Empero joven soy y nuevos días
del sol la lumbre abrasará mis venas;
aun pasaré más gozos y más penas,
y más melancolías.
De mis amigos los amantes brazos
aun sostendrán mi enardecido cuello;
a la pura amistad pondrán el sello
más amor, nuevos lazos.
Dejaré la ciudad y presuroso
iré al lugar do vi la luz primera,
será mi habitación una pradera
o un monte cavernoso.
De mis padres veré la tumba fría,
su losa regaré con tierno llanto
y luego entonaré fúnebre canto
en la morada umbría.
¿Pero adónde me arrastran mis delirios?
¿Quién sabe de su vida los momentos? ...
Un soplo repentino de los vientos
puede apagar los cirios.
Tal vez, tal vez en este instante mismo
de mi contemplación y mi demencia,
hundiráse mi frágil existencia
en el oscuro abismo.
Y en esta piedra donde estoy sentado
la augusta ceremonia al acabarse,
los hombres me hallarán, al retirarse,
sin aliento y helado.
Pero aun vivo me encuentro y anublada
mi vista alcanza a ver cirios ardiendo;
pasa, sus blancas luces conmoviendo,
el aura delicada.
Así mi corazón late apacible;
mas viene de pesares un torrente,
lo estremece y oprime de repente,
y le deja insensible.
Los cirios se apagaron. Noche horrenda
interpone a mi vista velo denso.
¿Acaso estoy en el palacio inmenso
de eternidad tremenda?
En mi redor fantasmas aparecen,
aquí y allí vagando misteriosas;
adonde estoy se acercan silenciosas,
luego desaparecen.
¿Así es la eternidad que nos espera,
vórtice horrible de tiniebla helada
en donde el alma vaga arrebatada
por la corriente fiera?
¿Y ni un rayo de luz vendrá del cielo
cual relámpago al triste caminante,
que quisiera le alumbre un solo instante
y sea su consuelo?
Pensando así y vagando en la profunda
terrible oscuridad, me precipito,
llego al umbral ¡oh Dios! y lanzó un grito ...
¡Un mar de luz me inunda!